La inversión de impacto es una estrategia que combina explícitamente rentabilidad financiera con resultados sociales y/o ambientales positivos y medibles.
La definición más aceptada, de la Global Impact Investing Network (GIIN), dice que son inversiones realizadas con la intención de generar un impacto social y medioambiental positivo y medible, junto con un retorno financiero. Esto la diferencia de:
- La filantropía, que no exige retorno financiero.
- La inversión ESG tradicional, que suele centrarse en “no hacer daño” (gestionar riesgos ambientales, sociales y de gobernanza), pero sin necesidad de demostrar un cambio concreto en la realidad.
1.1. Características clave (según GIIN y la práctica del mercado)
Hay cuatro rasgos que casi todos los marcos coinciden en exigir:
- Intencionalidad
La inversión nace con el propósito explícito de contribuir a resolver un reto social o ambiental (pobreza, educación, salud, cambio climático, biodiversidad, inclusión financiera, etc.). - Retorno financiero
Se espera un retorno económico, que puede ir desde por debajo de mercado (capital paciente) hasta retorno de mercado ajustado por riesgo, según la tesis del fondo o inversor. - Amplio rango de activos
La inversión de impacto puede hacerse en todas las clases de activos: equity, deuda, bonos, fondos, infraestructuras, microfinanzas, inmuebles, etc.. - Medición del impacto
Hay un compromiso explícito de medir y reportar el impacto social y/o ambiental generado, usando marcos y métricas estructuradas.
A nivel global, el mercado de inversión de impacto se estima en alrededor de USD 1,57 billones en activos bajo gestión, con un crecimiento cercano al 20% anual en regiones emergentes como América Latina.
2. Cómo se diferencia de otras estrategias (ESG, RSC, filantropía)
De forma simplificada:
| Enfoque | Objetivo principal | Rol del impacto social/ambiental | ¿Mide impacto? |
|---|---|---|---|
| Filantropía | Impacto social/ambiental | Retorno financiero no es prioridad | A veces, sin estándar |
| RSC corporativa | Reputación, licencia social para operar | Programas puntuales, a menudo periféricos | Variable |
| Inversión ESG | Gestión de riesgos, resiliencia financiera | Evitar daños, mejorar prácticas | Foco en indicadores ESG |
| Inversión de impacto | Impacto + retorno financiero | Impacto es núcleo de la tesis de inversión | Sí, con marcos formales |
La inversión de impacto usa el impacto como criterio de selección, gestión y salida, no solo como “checklist reputacional”.
3. Cómo medir la rentabilidad social y ambiental: el marco general
Medir impacto es más complejo que medir rentabilidad financiera, pero hoy existen marcos consolidados que dan bastante rigor. Todos comparten una lógica básica:
- Definir la Teoría del Cambio (ToC)
- ¿Qué problema se quiere resolver?
- ¿Qué población o ecosistema se quiere cambiar?
- ¿Qué actividades realizará la empresa/proyecto?
- ¿Qué resultados (outputs) y cambios (outcomes) se esperan?
- Distinguir inputs, outputs, outcomes e impacto
- Inputs: recursos invertidos (capital, tiempo, conocimiento).
- Outputs: productos/servicios entregados (nº de beneficiarios atendidos, kWh renovables generados, créditos concedidos).
- Outcomes: cambios en la vida de los beneficiarios o en el entorno (aumento de ingresos, mejora de salud, reducción de emisiones, mejora de calidad del agua).
- Impacto neto: outcomes atribuibles al proyecto, descontando lo que habría ocurrido igual, lo atribuible a terceros y la duración real del efecto.
- Elegir indicadores y métricas
Combinando indicadores cuantitativos (nº de personas, toneladas de CO₂, % de mejora, ha restauradas) y cualitativos (percepción de bienestar, empoderamiento, etc.). - Establecer metas y recopilar datos periódicos
Fijar objetivos ex ante (p.ej. “aumentar en 30% el ingreso promedio de los beneficiarios en 3 años”) y monitorearlos de forma sistemática. - Analizar, atribuir y reportar
Comparar con línea base, atribuir cuánto del cambio se debe realmente a la inversión, y reportar de manera transparente a inversionistas y stakeholders.
A partir de ahí, hay dos grandes familias de enfoques:
- Sistemas de métricas estandarizadas, como IRIS+.
- Métodos de monetización del impacto, como SROI (Social Return on Investment).
4. IRIS+ y los marcos de métricas de impacto
4.1. Qué es IRIS+
IRIS+ es el sistema de métricas desarrollado por la GIIN para que los inversores de impacto midan, gestionen y reporten su impacto de forma consistente y comparable.
Sus funciones principales:
- Proporcionar un catálogo de indicadores estandarizados (IRIS+ catalog of metrics) para distintas áreas: pobreza, salud, educación, igualdad de género, agua, clima, etc..
- Guiar la selección de métricas según los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la estrategia de impacto del fondo o empresa.
- Estructurar el análisis usando las cinco dimensiones de impacto (Impact Management Project, integradas en IRIS+):
- WHAT: ¿qué resultado se quiere lograr?
- WHO: ¿quién se beneficia (perfil de la población/territorio)?
- HOW MUCH: ¿cuánta magnitud de cambio se produce?
- CONTRIBUTION: ¿en qué medida la inversión contribuye más allá de lo que ya ocurría?
- RISK: ¿qué riesgos existen de que el impacto no se logre o no se sostenga?
En la práctica, muchos fondos:
- Eligen 2–4 métricas de impacto clave por inversión, al menos una alineada con IRIS+, para tener comparabilidad con otros actores.
- Integran estas métricas en todo el ciclo: selección de inversiones, pactos de accionistas (cláusulas de misión), monitoreo trimestral y decisiones de follow-on.
4.2. Cómo usar IRIS+ en la práctica (resumido)
- Definir objetivo de impacto (p.ej., “mejorar acceso a educación de calidad en zonas rurales”).
- Escoger el ODS relevante (p.ej., ODS 4) y el “Core Metrics Set” sugerido por IRIS+ para ese objetivo.
- Adaptar 2–4 indicadores clave a la realidad de la empresa (por ejemplo: nº de estudiantes atendidos, tasa de finalización anual, mejora promedio en notas, % de alumnos de bajos ingresos).
- Incluir estas métricas en el contrato de inversión y en el reporting periódico, junto con las métricas financieras.
5. SROI: medir la rentabilidad social (y ambiental) en términos monetarios
El SROI (Social Return on Investment) es un método que traduce los resultados sociales, ambientales y económicos de un proyecto en valor monetario, permitiendo calcular un ratio de retorno social similar al ROI financiero.
5.1. Qué es el ratio SROI
La fórmula básica es:
SROI = (Valor presente de los beneficios sociales y ambientales netos) / (Inversión total)
- Un SROI de 3:1 significa que por cada 1 unidad monetaria invertida se generan 3 unidades de valor social/ambiental.
- Algunos estudios de casos han estimado SROI extremadamente altos (p.ej., 112:1 en una intervención sanitaria muy costo-efectiva), lo que muestra el potencial de ciertas soluciones.
5.2. Pasos principales del SROI
Distintas guías coinciden en una secuencia de 5–6 etapas:
- Definir alcance e identificar stakeholders
- Qué proyecto se analiza, en qué periodo, qué grupos se verán afectados (beneficiarios directos, familias, comunidad, Estado, etc.).
- Mapear impactos (Teoría de Cambio)
- Construir el mapa que relaciona inputs → actividades → outputs → outcomes → impacto, para cada stakeholder relevante.
- Evidenciar outcomes y asignarles un valor
- Medir los cambios (p.ej., aumento de ingresos, empleabilidad, mejora de salud, reducción de CO₂) y traducirlos a valor monetario usando “proxies” (coste evitado, disposición a pagar, ingresos adicionales, etc.).
- Calcular impacto neto
Descontar factores como:- Deadweight: lo que habría ocurrido igual sin el proyecto.
- Attribution: parte del cambio atribuible a otras organizaciones/programas.
- Displacement: si el beneficio en un área genera costo en otra.
- Drop-off: cuánto dura realmente el efecto en el tiempo.
- Calcular el ratio SROI
- Actualizar los flujos de beneficios futuros a valor presente (tasa de descuento social) y dividirlos por la inversión total.
- Reportar y usar resultados
- Documentar supuestos, metodología, fuentes de datos y limitaciones.
- Usar el SROI para mejorar diseño de proyectos, comunicar a inversores y priorizar recursos.
5.3. Qué aporta el SROI a un inversor
- Permite comparar proyectos con distinto tipo de impacto en una “moneda común” (valor monetario del cambio social/ambiental).
- Facilita discutir con inversores financieros: “por cada dólar invertido, esta intervención genera X dólares de valor social neto”.
- Ayuda a justificar por qué se acepta, por ejemplo, un retorno financiero algo menor a cambio de un SROI elevado.
6. Medir la rentabilidad ambiental
La rentabilidad ambiental es parte del SROI, pero también puede medirse con indicadores específicos sin monetizarlos siempre.
Ejemplos habituales de métricas ambientales en inversión de impacto:
- Clima:
- Toneladas de CO₂e evitadas o capturadas al año.
- Intensidad de carbono de la actividad financiada (tCO₂e / unidad producida).
- Agua:
- m³ de agua ahorrados o depurados.
- Nº de personas con acceso mejorado a agua potable.
- Biodiversidad y territorio:
- Hectáreas restauradas o conservadas.
- Nº de especies clave protegidas o mejora en indicadores de calidad de hábitat.
- Recursos y residuos:
- Toneladas de residuos evitados, reciclados o valorizados.
- % de materiales reciclados o biobasados en la cadena.
Estos indicadores pueden:
- Gestionarse y reportarse usando IRIS+, alineados a ODS medioambientales (13, 14, 15).
- Integrarse en un SROI si se quiere monetizar (p.ej., valor social de evitar X tCO₂, evitar un vertedero, reducir contaminación del agua).
7. Buenas prácticas para medir la rentabilidad social y ambiental en la inversión de impacto
Para un inversor, fondo o empresa que quiera hacer esto de forma rigurosa, las buenas prácticas que se observan en el mercado son:
- Clarificar la tesis de impacto antes de invertir
- Definir el problema, la población objetivo, el tipo de cambio deseado y cómo la solución propuesta lo genera.
- Elegir pocas métricas pero relevantes
- 2–4 indicadores clave por inversión (al menos 1–2 alineados con IRIS+ y ODS), que capten bien el cambio buscado y sean factibles de medir.
- Integrar el impacto en los contratos
- Incluir objetivos de impacto en el pacto de socios o en los acuerdos de deuda, incluso ligando parte de la remuneración variable del equipo gestor al cumplimiento de metas de impacto.
- Reportar impacto y finanzas con la misma disciplina
- Misma periodicidad (trimestral/anual), mismo nivel de exigencia y revisión, igual que con KPI financieros.
- Usar marcos reconocidos
- IRIS+ para métricas.
- IMP (cinco dimensiones de impacto) como lógica para definir qué medir.
- SROI cuando se necesita una valoración monetaria del impacto social/ambiental.
- Ser transparente con límites y supuestos
- Explicar de dónde salen los proxies monetarios, cómo se calculan deadweight y atribución, qué supuestos se han usado, etc..
Qué debes retener como inversor o emprendedor
- La inversión de impacto no es caridad sofisticada: busca retornos financieros competitivos o al menos positivos, pero siempre con impacto social y ambiental intencional y medible.
- Medir esa rentabilidad social y ambiental requiere:
- Una teoría de cambio clara.
- Indicadores estandarizados cuando sea posible (IRIS+).
- En muchos casos, un análisis SROI para traducir el valor generado a términos monetarios entendibles para el sector financiero.
- Para fondos y empresas, la combinación práctica suele ser:
- IRIS+ + ODS para métricas e informes periódicos.
- SROI para estudios más profundos de proyectos clave (por ejemplo, al buscar capital, renegociar con inversores o priorizar escalamiento).